EL ACASTILLAJE

TODAS LAS PIEZAS DE UN BARCO HECHO A MEDIDA

Cómo es el desafío Español ?. Rodrigo Terrasa lo cuenta en el mundo noticia entera

El Desafío ha realizado ligeros ajustes en la cubierta de su velero para adaptarlo a las necesidades del equipo. La distribución del centenar de elementos básicos que manejarán el ESP 97 marcará su rendimiento
RODRIGO TERRASA - Escrito en el mundo

Durante tres semanas un grupo de seis miembros del Desafío Español ha preparado la cubierta del nuevo ESP 97 como si se tratase de un puzle de 25 metros. Sobre la mesa, más de un centenar de piezas para montar el acastillaje del barco con el que el equipo peleará por la Copa América. Se trata, en definitiva, de repartir e instalar todos los elementos que ponen en marcha el velero.

Por partes. La última unidad del Desafío cuenta en cubierta con 12 ‘winches’ para templar, cazar o tensar cabos, y cuatro ‘coffees’ que son conectables entre sí y a su vez a todos los ‘winches.’ El de mayor va en el centro del barco y elevado sobre el resto en lo que se conoce como central de mayor. Allí se instalan también los hidráulicos. Cada una de estas piezas se revisa al detalle tras cada día de navegación pues son los elementos que más sufren durante una regata.

El barco tiene 11 frenos para bloquear las escotas y cerca de 40 poleas repartidas. En la base del mástil se encuentran todas las poleas que dirigen las drizas hacia el piano, donde se manejan todas.

En popa, el ESP 97 tendrá al igual que los barcos anteriores, dos pedestales con la timonería donde van cuatro ruedas, dos para manejar el timón y otras dos para el ‘trim tab,’ un alerón móvil que tiene la quilla y facilita las maniobras en ceñida. El Desafío Español, como todos los equipos en la Copa América, cuenta con dos juegos de ruedas, uno a cada banda, para que el patrón tenga mayor visibilidad del barco.

Repartidos por cubierta, el ESP 97 contará con tres ‘tambuchos’, los agujeros por los que se conecta con el interior del velero. Uno de ellos se encuentra en popa para acceder a la electrónica del barco; otro en el medio, en el suelo de la bañera, por el que salen los génovas; y un tercero en proa por el que entran y salen los ’spinnakers’.

La distribución de todos los elementos del nuevo copa américa español no es casual. Se ha hecho «a medida» de la tripulación, según explica Miguel Jáuregi, capitán del ESP 97 y uno de los responsables de su montaje.

«La cubierta se hace a gusto del tripulante. Cada uno en su zona se ha colocado las cosas como quiere, dentro de la estructura del barco y de lo que permite el diseño», explica Jáuregui. La disposición de los elementos no será exactamente idéntica a la del ESP 88. «Hay pequeñas diferencias porque hemos mejorado cosas que no nos gustaron en el 88. Hemos variado las posiciones de los ‘tambuchos’ y se ha cambiado también ligeramente la colocación de algunos ‘coffees’ para aumentar el espacio a bordo entre los ‘grinders’, que son muy grandes».

Lo que no ha cambiado es la procedencia de todos los materiales de construcción. El Desafío ha invertido unos 300.000 euros para adquirir todo su acastillaje de la firma estadounidense Harken. 90.000 euros se han destinado a los sistemas hidráulicos, que llegan desde la empresa italiana Cariboni, y 80.000 han costado todas las piezas relativas a la timonería.

La tripulación manejará también hasta 10 tipos diferentes de cabos a bordo del ESP 97, todos distintos en grosor y color. El sindicato se ha gastado 65.000 euros en cabullería de la marca Gottifredi Maffioli, de Italia.

Cada pieza del puzle ‘’ español tiene al menos un repuesto idéntico. El tiempo es oro en la Copa América y siempre es más rápido cambiarla entera que arreglarla.

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